A lo largo de los siglos, la Trinidad de Arre ha sido siempre un referente en el Camino de Santiago a su paso por Navarra. Tanto durante la edad dorada de las peregrinaciones, en la Edad Media, como en el nuevo resurgir a partir del último tercio del siglo XX, este lugar ha sido sinónimo de acogida, de hospitalidad y de ayuda al peregrino.
En la actualidad afrontamos el reto de seguir siendo ese referente y enseñar, desde aquí, cómo se entienden las cosas en el Camino de Santiago. Traer al siglo XXI nuestras instalaciones, inspirados en una palabra: respeto.
Respeto a nuestro entorno, a la naturaleza, al planeta que habitamos. Respeto a las personas a las que queremos acoger tal y como son, adaptando nuestras instalaciones a las necesidades de los peregrinos más débiles.
Nuevos tiempos, nuevos retos, y ahora nos toca a nosotros responder a las exigencias de este nuevo Camino manteniendo intacto el espíritu del Camino de toda la vida.
Actualizar nuestras instalaciones, reducir al mínimo posible su impacto en el entorno natural en el que estamos; hacer accesibles y adaptar nuestras instalaciones; ofrecer el confort necesario al peregrino que transita por el Camino… en estos retos estamos, este es nuestro objetivo.